Los pacientes con enfermedades autoinmunes sistémicas (EAS) presentan un mayor riesgo de desarrollar aterosclerosis.

 

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Esto responde a la presencia de factores de riesgo cardiovascular  tradicionales, como la dislipemia, la hipertensión arterial, la diabetes, el tabaquismo, la obesidad y el sedentarismo, y no tradicionales, como la actividad de la propia enfermedad, la hiperhomocisteinemia o el tratamiento con corticoides, que, por diferentes motivos, están incrementados en estos individuos.

Las fórmulas para calcular el riesgo cardiovascular absoluto no son útiles para predecir la enfermedad cardiovascular en esta población, ya que al considerar solo los factores de riesgo tradicionales subestiman la posibilidad de futuros eventos. Por otra parte, las manifestaciones clínicas de las enfermedades cardiovasculares en estos pacientes tienen unas características diferenciales que deben ser consideradas, para no desestimarlas en la práctica clínica.

El análisis de los factores de riesgo cardiovascular y la búsqueda de aterosclerosis subclínica (cuando aún no ha empezado a manifestarse clínicamente, pero está presente en las arterias de la persona) deben estar dentro de la rutina de seguimiento de esta población. En ausencia de guías específicas y bajo el postulado que las EAS imprimen un riesgo cardiovascular similar a la diabetes mellitus, los objetivos terapéuticos se asimilan a los propuestos para esta enfermedad.

El control intensivo de los factores de riesgo cardiovascular con medidas farmacológicas y no farmacológicas es el único camino capaz de reducir una de las principales causas de muerte en pacientes que tienen una enfermedad autoinmune sistémica.

Recientemente se ha publicado la quinta edición de un libro que, para los que nos dedicamos a las enfermedades autoinmunes sistémicas supone una herramienta fundamental en nuestro trabajo diario. Y en esta quinta edición se incluye, también, un capítulo específico de la evaluación del riesgo cardiovascular en estas enfermedades. Dirigida a médicos y personal sanitario, la guía clínica Enfermedades Autoinmunes Sistémicas. Diagnóstico y tratamiento, aborda con un lenguaje sencillo y unos esquemas muy claros la complejidad de estas enfermedades, por lo que puede resultar de interés para cualquiera que desee profundizar en este tema.

 

Puntos clave en la Evaluación del Riesgo Cardiovascular en las EAS


1. Es muy importante identificar a los pacientes que padecen EAS de mayor riesgo para el desarrollo de aterosclerosis, mediante el análisis de la presencia de los diferentes factores de riesgo cardiovascular.

2. Se debe evaluar la presencia de aterosclerosis en fase subclínica (antes de que empiece a dar síntomas).

3. Es necesario evaluar la gravedad de la aterosclerosis clínicamente establecida (cuando ha empezado a manifestarse).

4. Es preciso realizar prevención primaria de la enfermedad cardiovascular mediante la estratificación y el tratamiento de los factores de riesgo cardiovascular existentes (medidas farmacológicas y no farmacológicas que ayudan a disminuir estos factores de riesgo)

5. Se recomienda realizar un tratamiento adecuado de la enfermedad cardiovascular subclínica.

 

Factores de riesgo cardiovascular tradicionales


A.- No modificables

√ Edad

Sexo varón

Mujer postmenopáusica

Historia familiar de enfermedad cardiovascular (infarto agudo de miocardio, accidente vascular cerebral, muerte súbita o enfermedad arterial periférica) antes de los 65 años

Diabetes mellitus

 

B.- Modificables

Tabaquismo. Se considera fumador a todo individuo que consume algún tipo de tabaco (cigarrillos, pipa, puros o tabaco no inhalado) durante, por lo menos, el último mes, aunque “no se trague el humo”. Las partículas nocivas del tabaco llegan a la sangre, fundamentalmente, a través de los bronquios, pero el solo hecho de introducir el humo del tabaco en la boca facilita que esas partículas nocivas se absorban a través de los capilares sanguíneos de la mucosa de la cavidad oral y lleguen a la circulación general. Se considera tabaquismo significativo si ha existido un consumo de 100 o más cigarrillos a lo largo de la vida (5 paquetes).

Hipertensión arterial. La tensión arterial se debe medir estando sentado, tras 5 minutos de reposo. Se considera hipertensión arterial cuando los valores de esta medición son iguales o superiores a 140/90 mm Hg en dos determinaciones separadas por lo menos 3 meses (a no ser que existan situaciones de riesgo que aconsejen realizar la segunda medida antes). En los pacientes diabéticos se considera hipertensión arterial cuando las cifras son superiores a 140/85 mm Hg.

Aumento del LDL colesterol, por encima de 130 mg/dL

Disminución del HDL colesterol, por debajo de 35 mg/dL

Obesidad, definida según el IMC superior a 30 Kg/m2

Sedentarismo. Se considera no sedentaria una actividad durante el trabajo que implique la realización de ejercicio durante toda la jornada laboral. Si la actividad durante el trabajo no es protectora se recomienda ejercicio moderado, no agotador, durante el tiempo libre, con sesiones de 20-30 minutos en días alternos o caminar durante una hora cada día.

Otros marcadores, como la resistencia a la insulina, la hipertrofia ventricular izquierda, la lipoproteína (a),  la microalbuminuria y el fibrinógeno, se utilizan en la práctica clínica para completar la evaluación de los factores de riesgo cardiovascular.

El valor que se le da a la homocisteinemia es controvertido. Aunque los niveles elevados constituyen un factor de riesgo independiente para el desarrollo de la enfermedad cardiovascular, no se sabe, en la práctica clínica, como contribuir a disminuir el riesgo ni si es útil incidir en esta determinación como se hace con otros factores de riesgo. Algunos postulan que reducir la metionina (un aminoácido que está presente en algunos alimentos como las semillas de sésamo) puede resultar beneficioso en estos casos, así como aportar suplementos de cistina (una proteína pequeña, que está presente en la mayoría de los alimentos de consumo diario) o de piridoxina (la vitamina B6, que también está presente en los alimentos de uso común).

 

Factores de riesgo específicos relacionados con las EAS o con su tratamiento


Enfermedad renal atribuible a la enfermedad autoinmune de base. La presencia de proteinuria (proteínas en la orina) superior a unos niveles o el desarrollo de insuficiencia renal se relaciona con la aparición de hipertensión arterial e hiperlipidemias.

Puntuación en las escalas de actividad y cronicidad de la enfermedad. Para la evaluación periódica de estas enfermedades se utilizan unas escalas que valoran tanto parámetros clínicos como analíticos. El papel de la inflamación en el desarrollo y progresión de la lesión aterosclerótica ha sido demostrado por muchos autores. Unas puntuaciones elevadas en estas escalas se relacionan con mayor prevalencia de la enfermedad coronaria y de la aterosclerosis subclínica en el caso del lupus eritematoso sistémico.

Tratamiento con corticoides. Se valora tanto la duración del tratamiento como la dosis acumulada y la dosis máxima. La utilización de corticoides se relaciona con el desarrollo de hipertensión arterial, diabetes, obesidad e hiperlipidemia.

Anticuerpos antifosfolipídicos. Constituyen un factor de riesgo independiente para el desarrollo de cardiopatía isquémica

 

El control estricto de la enfermedad autoinmune de base y la reducción, en lo posible, del empleo de corticoides, contribuyen a reducir el riesgo cardiovascular.

En todos los pacientes con EAS se debe realizar una evaluación exhaustiva y un tratamiento enérgico de los factores de riesgo cardiovascular tradicionales encontrados.

 

 

¿Cómo lo ves? En las sucesivas publicaciones de Médico Internista vas viendo como todo se va relacionando entre sí, y que lo que es aplicable a la población general tiene, por otra parte, un interés específico en un grupo poblacional con algún riesgo determinado. ¿Tienes una EAS? ¿Te has hecho el cribado específico para la búsqueda de aterosclerosis subclínica?  Tu opinión es muy válida en Médico Internista.

 

 ¿Por qué este audio?

Simply Red es un grupo musical británico. El soul, el jazz y el rhythm and blues son las influencias sonoras que ofrece principalmente esta banda, además de contar con canciones de Reggae y Rock. Es una formación histórica en el mundo del Pop, con 30 años de brillante carrera en la que se han celebrado mas de 1100 shows, han vendido más de 55 millones de discos y han conseguido 31 números uno en las listas de éxito en el Reino Unido.

Stars es el cuarto álbum de la banda, lanzado en septiembre de 1991. Cinco sencillos fueron extraídos del álbum, entre los que se incluye Stars. A nivel nacional fue un gran éxito, y se convirtió en el álbum más vendido en Reino Unido durante 1991 y 1992. Además consiguió 12 discos de platino y fue el sexto álbum más vendido de todos los tiempos en ese país.

Stars es una canción de desamor, de pena, súplica y desarraigo por el amor perdido, en claro contraste con su ritmo alegre, que invita a bailar. Para controlar los factores de riesgo cardiovascular.

 

Esta información está proporcionada por medicointernista.es y no es su intención reemplazar el consejo del médico o del profesional de la salud. Por favor, consulte a su médico sobre cualquier condición médica específica. Última modificación: 21 de febrero de 2015 a las 13:48 h.

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